¿Por qué sal en la esterilla de yoga?
Quizás hayas oído que se puede tratar una esterilla de yoga con sal, pero ¿por qué exactamente? Especialmente en esterillas nuevas puede haber una fina capa protectora en la superficie que reduce un poco el agarre al principio. La sal puede ayudar a eliminar esta capa y mejorar la sujeción natural de tu esterilla.
Nuestros Esterilla de yoga Omnana Glue™ está hecha de PVC de alta calidad y ya tiene una estructura antideslizante especialmente desarrollada. Si aún así la sientes demasiado resbaladiza, puedes activar el agarre con un tratamiento de sal. Así se hace:
¿Por qué sal en la esterilla de yoga?
- Elimina residuos de producción
Las esterillas de yoga de PVC suelen tener una ligera capa protectora. La sal ayuda a eliminarla y hace que la superficie sea más adherente. - Activa el agarre de la esterilla Glue™
La Esterilla Glue™ ofrece un agarre fuerte de forma natural, pero si sientes que al principio es demasiado resbaladiza, la sal puede acelerar este proceso. - Limpieza y cuidado natural
La sal tiene efecto antibacteriano y puede eliminar los primeros residuos o aceites ligeros de la producción.
Así tratas tu esterilla Glue™ con sal
- Sal marina de grano grueso espárcela uniformemente sobre la superficie.
- Frota suavemente con las manos o un paño húmedo – no demasiado fuerte para no dañar la esterilla.
- Deja actuar durante la noche o hasta 24 horas.
- Cepilla bien la sal o enjuaga con agua. Importante: No dejar restos de sal, ya que pueden irritar la piel o dañar la esterilla a largo plazo.
- Deja secar la esterilla al aire y úsala como de costumbre.
¿Con qué frecuencia se debe usar sal?
- Una o dos veces al año es suficiente – dependiendo de la frecuencia con que uses la esterilla.
- El tratamiento con sal es especialmente útil en esterillas nuevas o si notas que tu esterilla se ha vuelto más resbaladiza con el tiempo.
⚠️ Aviso importante: ¡Usar solo si es necesario!
La Esterilla Glue™ fue desarrollada especialmente para una fuerte resistencia al deslizamiento – en la mayoría de los casos no es necesario un tratamiento con sal. Si desde el principio la sientes antideslizante, deberías evitar este tratamiento. Frotar con sal en exceso o de forma demasiado agresiva puede desgastar innecesariamente la superficie. Si tienes dudas, prueba el método primero con cuidado en una pequeña zona.







































































































































































































